Archivo para Enfermeria

Incongruencia.

Posted in Estupidez Humana with tags , , , , on 9 mayo, 2010 by Marga

Está demostrado que la especie humana es el ser vivo más estúpido del planeta y sin embargo nos clasificamos como seres humanos superiores a bacterias, protistas, fungi, plantas y animales con la diferencia de que somos seres más inteligentes.

A ver que inteligencia existe cuando somos totalmente incongruentes: pensamos una cosa, decimos otra y hacemos todo lo contrario. Un ejemplo, ¿qué animal sabiendo que algo es dañino para su supervivencia sigue exponiéndose a ello? Si pensáis un poquito… solo hay uno NOSOTROS. Los animales experimentan una vez, si el resultado de esa experiencia es malo, han sufrido o no sacan ningún beneficio de ello, no lo repiten más.

Esto no ocurre en las personas, porque…¿cuántas veces te has emborrachado, a la mañana siguiente te has levantado mas muerto que vivo, con una cara que demuestra pocos signos vitales y te dices a ti mismo, “ya no vuelvo a beber más”? Sí… te dura lo que te dura el resacón, cuando estas de nuevo bien, con el estómago en su sitio y vuelves a comer después de un par de días dando arcadas nada más oler comida o con el simple hecho de escuchar el nombre de lo que bebiste…lo vuelves a hacer y no porque sufras de amnesia, no, simplemente es que somos tontos y lo volvemos a hacer porque preferimos 3 horas de diversión y juerga y luego pasarnos dos días hechos cacas. Y lo peor es que no pensamos más que el futuro próximo, quizás una noche no bebas porque piensas que vas a estar muy cansado si lo haces, pero no piensas que no debes abusar porque quieres estar bien dentro de 40 años y no sufrir de alguna enfermedad crónica hepática o digestiva que te impida disfrutar de tus nietos (si fuésemos esa especie tan inteligente, pensaríamos en el bienestar de un futuro lejano y no en el presente inmediato o futuro próximo).

Lo mismo pasa con ese vicio tan tonto y odioso como es el TABAQUISMO, que digo yo…si muy bien es difícil dejar el vicio pero, ¿por qué coño empiezas a fumar, sabiendo que crea dependencia y encima es dañino?… Es muy sencillo somos ESTÚPIDOS, pensamos en esto:

Con palabras lo identificamos como pasatiempo, diversión, integración social, seducción, etc. En conclusión, somos imbéciles.

Lo que no queremos ver, aunque estamos hartos de escuchar es lo que provoca a medio-largo plazo de tiempo:

Y lo que se escucha: “Si ya se que lo tengo que dejar, pero…es que no es fácil”, “Se que es malo pero me gusta”… lo que yo os diga, ¿dónde está la inteligencia?…es que no la veo.

Por supuesto, cuando intentas que un familiar, amigo o la persona que más quieres en el mundo deje de fumar es inútil porque se lo toma como un consejillo que si…deberías plantearte, pero solo eso… Encima si insistes mucho lo máximo que puedes ganar es un mote (Mercedes Milá) o clasificarte en la típica persona que si no bebes ni fumas no sabe divertirse…es que hay que ser sosa para no hacer lo que todo el mundo hace, porque se supone que es lo que debe de hacerse cuando se tiene una determinada edad y si no, para cuando lo vas a dejar U.U… ¡ay! Que a gusto se queda una 😀 .

Al final hasta un objeto es más inteligente que los humanos y son los que determina nuestra vida y dependemos de eso.

Alumnos de Enfermería, ¡Sublevaos!

Posted in Historias De Hospital with tags , , , , on 19 abril, 2010 by Marga

¿Qué puede ser más odioso que un alumno de enfermería impertinente que te discrimine a preguntas, te corrija las respuestas (sencillamente porque estamos más puesto por aquello de tener la teoría más reciente) y que lo peor de todo es que lleve razón? Sí lo sé, no hay nada peor y orgullosa de ello.

Como siempre hago, para apoyar mis argumentos y justificarlos, tengo pruebas para demostrar que esto es cierto, pruebas desde mis humildes vivencias y las de mis compañeros.

Aunque parezcan cosas banales, los que pasan por situaciones como estas entienden  la importancia que tienen y por supuesto la satisfacción que genera llevar la razón.

Recuerdo un día, a principios de este año, que una enfermera me pidió que machacara medicamentos orales para una paciente con sonda nasogástrica, y le pregunté: “¿son todas comprimidos?” A lo que me contestó: “Sí, ve a la sala de curas y dale con el tarro sin miedo”. A todo esto, mientras iba andando para la sala a por el tarro, veo que en dos o tres pone cápsula…bueno si me ha dicho que todas, pues todas. Después de casi hacer un agujero en la encimera por la insistencia, los comprimidos muy bien pero las cápsulas se entiende que no hace falta machacarlas si no abrirlas y echarlas en el vaso con el resto de las pastillas. “Menganita, aquí tienes, aunque algunas de ellas son cápsula y por eso no están bien trituradas”. Menganita muy dispuesta me quita el tarro y con una “mala follá” insuperable me dice: “¡Anda ya! Que te he dicho que todas son comprimidos…desde luego que si quieres algo bien hecho lo tiene que hacer una misma”. En ese mismo momento supe que una hemorragia de placer (en honor al que patento la expresión 😉 ) iba a recorrer todo mi cuerpo. Cuando las abre y empieza a verterlas en el vaso y vio que dos eran cápsulas, imaginaos que idiota se tuvo que sentir que no dijo ni “mu”. Parece una chorrada pero después de esa contestación…le das una importancia tremenda.

Bueno, y si nos ponemos a hablar ya de cuando hacemos las prácticas en el quirófano…donde un poco más y te vigilan apuntándote con un bote de clorhexidina jabonosa para que no toques ni los patucos del cirujano, cuando estas empapelao y esterilizao de arriba a bajo…no terminamos. Solo recuerdo de una compañera que me contó que la instrumentista del quirófano donde estaba haciendo las prácticas era… ¿cómo os explico?, como si tuvieras un chino en el zapato y que por mucho que intentes no puedes quitártelo, pues igual. Entonces dice que en una de las primeras operaciones en las que estuvo, se acercó un poco a la mesa de instrumentos cuando se estaba preparando, pues por curiosear un poco y familiarizarse, cuando de repente la instrumentista muy exaltada le dijo: “tú que haces tan cerca de la mesa, no vayas a tocar nada que sino la tenemos que poner de nuevo”. Claro, tú en ese momento vas cogiendo un colorcillo así como morado hipóxico, porque no quieres ni respirar para no molestar. Lo mejor fue que cuando llegaron los cirujanos, uno de ellos le dio un culazo a la mesa que de forma inexplicable solo se percató mi compañera…yo le dije que los culos de los cirujanos están esterilizados a lametazos (con todos mis respetos a los señores cirujanos xD)…en fin.

Y por último, y no por ello lo menos importante, si no todo lo contrario, para mi fue uno de los momentos de risas más grandes desde que comencé la carrera. Se trata de un episodio con mi compañero de prácticas (Jesús, lo prometido es deuda), en el que la neuróloga residente (muy perita, todo hay que decirlo) le pidió a mi compañero que le preparara las cosas para hacer una punción lumbar. Mientras yo iba y venía de la sala de curas y en una de estas venidas escucho a la neuróloga decir: “Jesús, ¿lo tienes todo listo ya?”. “Sí, vamos…” (En este momento la resi y el alumno de cuarto se disponían a salir por la puerta cuando se escucha decir a Jesús: “Pero… ¡sssssshhhhh! Cogerse unas bandejitas ca’ uno, ¿no?”. Cuando voy llegando y veo salir primero a la resi, después al alumno con las bateas y Jesús seguido satisfecho de aquel momento. Yo una mijilla más y me deslomo de la risa (Illo, no cuento la anécdota de la batea abanicadora porque sería muy cruel xDDDD).

¡Oú! Como pongo a los profesionales sanitarios, que, a todo esto, serán futuros compañeros, pero bueno para ir practicando ya la falsedad, ¿ no?, que los hay con unas habilidades increíbles, aunque todo desde el cariño, no me guardéis rencor 8-).

PD: Estos tipos de post me podría salir caros porque hay un desdentado del otro bando ¬¬ XD :P. Espero que sus recuerdos de alumno hagan que se apiade de mí :D.

La ley de Murphy para enfermer@s

Posted in Historias De Hospital with tags , , on 14 abril, 2010 by Marga

Ya que han hablado antes de la ley de murphy me encantan estas 😛 :

  • La vena buena siempre está en el otro brazo.
  • Cualquier vendaje que se haya cortado con anticipación, resultará pequeño.
  • Existen dos tipos de esparadrapo, el que no se pega y el que no se puede despegar.
  • Cualquier respiro en su trabajo coincidirá con una urgencia inesperada de algún paciente.
  • Todo el mundo quiere un calmante al mismo tiempo.
  • Todos los que no quisieron un calmante cuando usted los repartió, lo querrán cuando está tomando el café.
  • Si no está segura de la dosis que se recetó y no lo comprueba, administrará la dosis equivocada.
  • Si lo comprueba, la dosis que iba a administrar era la correcta.
  • Vaya mal lo que vaya mal, siempre habrá una colega suyo que se lo imaginaba.
  • Una buena enfermera es más importante que un médico.
  • No permita que los médicos sepan que usted sabe más que ellos.

¡Peligro Quirófano! Esos grandes olvidados…

Posted in Historias De Hospital with tags , , on 30 marzo, 2010 by Marga

¿Qué se entiende por oblitos, “oblitum-oblivus” (olvidado-olvido)?

“Cuerpo extraño dejado accidentalmente en el organismo durante una intervención quirúrgica y sin efecto terapéutico: gasas, compresas de distinta variedad y tamaño, tubo de drenaje o aspiración, instrumentos, etc.”

Esto que nos suena a insólito o que ocurre en raras ocasiones, ocurre en una de cada 10.000 operaciones (eso para la gente que se somete a cirugía voluntariamente y por motivos estéticos, inconscientes a mi parecer). Dos de cada tres son gasas.

He llegado a leer de forma tremendamente frívola: “Estos olvidos son muy engorrosos, pueden llegar a provocar la muerte del paciente”, engorroso dice el/la nota. ¡Hombre!, una gasa es comprensible, pero hay objetos y casos que no tienen explicación como he leído en una noticia sobre un hospital checo que en una operación ginecológica dejaron una espátula de 30 cm dentro del vientre de la paciente, ¡Par diez! ¡¿Dónde tenían los ojos esos “profesionales”?!

También ocurre que a veces esos materiales olvidados no son descubiertos ni por el paciente ni por las personas que la intervinieron hasta años después como es el caso de una mujer que vivió con unas pinzas en el abdomen durante más de 30 años o un hombre que tras un cuadro de múltiples vómitos consiguió expulsar una toalla con el nombre del hospital donde había sido intervenido, ¡Qué cara se le quedaría al hombre cuando lo descubrió! Increíble.

Los instrumentistas tienen la obligación de hacer un conteo de los instrumentos utilizados para realizar la intervención u operación, antes de proceder a coser al paciente. En caso de que falte algún elemento se puede realizar una radiografía para detectar por medio de rayos x en donde se encuentra el elemento. También se dice que ha salido un chip con el que se puede localizar los objetos quirúrgicos, pero aún en nuestros hospitales se sigue el método rudimentario del conteo.

Aunque suene trillado, al entrar a un quirófano podemos llevarnos un horrible recuerdo. A muchas personas la idea de ser intervenido quirúrgicamente les da miedo, a veces en casos extremos y después de haber leído esto, estoy segura de no haberlo solucionado.   :D.

¡Peligro hospital!

Posted in Historias De Hospital with tags , , , , on 20 marzo, 2010 by Marga

Como en toda profesión, y más concretamente en el mundo sanitario, se dan unas series de circunstancias, confusiones, casualidades e ignorancias y este cóctel da lugar a anécdotas que provocan asombro, incredulidad y sobre todo muchas risas.

En este post intentaré compartir con vosotros vivencias que he leído y me han contado profesionales de enfermería o me han pasado en primera persona como estudiante. La verdad es que hay cosas increíbles y que no tienen desperdicio.

Las anécdotas más famosas, y estaréis de acuerdo conmigo porque somos así de morbosos, son las relacionadas con los juguetes sexuales y como las propias enfermeras denominan “cosas extraídas del ano”, objetos de todo tipo (desde velas hasta rosarios con la cruz incluida), pero lo mejor son las explicaciones que dan, incluso he leído que en algunos hospitales tienen pequeños museos de los objetos que han extraído de todos pacientes que han ido apareciendo por allí con el mismo problema (ahora me diréis que no a lo de morbosos…). Por poner un ejemplo, un hombre se presento con un pepino en el ano y la explicación que dio es que se sentó encima y se lo clavó sin querer…en fin.

Otra anécdota que me ha impactado es el aviso de urgencia de un hombre que presenta una amputación del pene y una mujer con convulsiones, aparentemente no vemos relación, pero si te digo que la mujer de las convulsiones era una prostituta y que en el momento del ataque epiléptico le estaba practicando sexo oral al hombre le ves la concordancia. Pienso que lo mejor debe ser la cara de la mujer del hombre cuando se enterara.

Estando de prácticas una enfermera me contó que en urgencias apareció una pareja con erosiones y cortes en los genitales, la explicación que dieron es que utilizaron papel de aluminio como preservativo, ¡cómo te quedas!

Siguiendo con las urgencias, también hay a veces que alucinas con el concepto de urgencia que tienen algunos usuarios, por ejemplo, un muchacho que se presento en la urgencia de un hospital de Málaga, diciendo que se le habían caído tres pestañas y venía con sus tres pestañas liadas en un papel, en ese momento no sabes si reír o llorar.

Personalmente, llevo poquito tiempo, por no decir que ná, así que me han pasado cosas, no tan asombrosas como las anteriores, pero cosas bastante cómicas, como por ejemplo un día un paciente me amenazó con darme una patada con el muñón, aunque os parezca cruel, os digo que es difícil no reírse en ese momento.