Archivo para Vaticano

Simplemente me Enamoré de Ella

Posted in Arte, Casos Veridicos, Desdentados Viajeros with tags , , , , , , , , , , , , , on 17 octubre, 2010 by Marga

Hace ya tres años que la conocí y todavía no me he podido olvidar de esos buenos momentos que viví gracias a ella, a su magia, a su belleza. Me enseñó tanto, disfruté tanto con ella que tengo ganas de volverla a ver otra vez y seguramente no sería la última.

Su nombre es Italia, aquella magnífica península con forma de bota. No la conocí por completo, no conocimos el sur ni sus islas. Aunque se dice que la parte menos bonita (Italia y fea son dos palabras que no pueden compartir una misma oración) es el sur de la península.

Comenzamos por Milán, una cosa rápida, ya que en el mismo día teníamos que ir a dos ciudades más. Vimos de Milano la Catedral y por supuesto la Galería, donde se pueden ver las mejores y más caras marcas de ropa, incluso llegue a ver un traje para caballero de la marca Zara que costaba unos 11.000 € junto con los zapatos que eran unos 6000 €. A mí después de eso me daba miedo hasta asomarme a las cristaleras, pasabas por delante de Gucci y te habrían las puertas, me preguntaba si simplemente pagas por entrar porque… ¡Qué maravilla! Paraíso de cualquier mujer rica. ¿La catedral? Una belleza, aunque creo que es la más moderna que vi, o eso o el material estaba perfectamente conservado (siento mi ignorancia).

Seguido tocó Verona… ¡OH! ¡Qué romántica! Sin duda, es una ciudad que si puedes visitarla en pareja, es algo que no se olvidará jamás. Lo mejor de la ciudad, o eso considero, es el balcón de Julieta. Lo mejor para mí fue el muro de la entrada llena de nombre de parejas papeles con poesías, todo pintado de arriba abajo, el techo igual que las paredes, todo lleno de colores, como ahora veréis en la foto. Al entrar ves el balcón, que pertenece al siglo XIV, es precioso, es que no se puede decir otra cosa. Y seguidamente ves la estatua de Julieta hecha de bronce, con un pecho más pequeño y brillante que el otro, fuera de bromas, es una de las más bellas que pude ver en Italia. Parece que hay que hacer un ritual cuando entras allí: ves el muro, haces una foto de el y si quieres dejas la huella, entras foto al balcón y después foto cogiéndole la teta a Julieta.

Llegamos al primer hotel, al de Venecia. Toca cenar, dejar las cosas en la habitación y vámonos a liarla al Adriático. Me comieron los mosquitos en la playa, yo creo que casi me llevan volando al hotel de lo grandes que eran. Al día siguiente, tenía unos ronchones de 5 cm de diámetro el más pequeño, me dolían las piernas una cosa mala. Cada vez que alguien me los veía se asustaban y no era para menos. Nos arreglamos y nos fuimos a coger un barquito que te llevaba hasta Venecia, es increíble que solo puedas acceder en barco, ya la hace especial.

Cuando llegamos quedamos boquiabiertos. Solo con la plaza de San Marcos, la hace grandísima. Lo que fallaba es que estaba plagada de publicidad, carteles inmensos por todos lados. También era un coñazo las palomas, que le tenías que tener miedo tú a ellas, están muy acostumbradas a las personas. Hacía un calor insoportable, entre eso y lo mal que cenamos, bajón de azúcar, corriendo a por una coca-cola.

Después decidimos ir a buscar el puente Rialto,…su puta madre, tardamos como una hora y media en encontrarlo con toda la caló ahí pegando… ¡Qué recuerdos! ¡Cómo nos reímos, Laura! Pasamos una noche más allí.

A mañana siguiente, había que partir para Florencia, pero de camino vimos dos ciudades con menos importancia cultural, Ravenna y Pisa, en realidad es que Pisa solo tiene la torre inclinada, la basílica, el cementerio y la iglesia, es bonito pero la ciudad no da para más, tampoco tuvimos mucho tiempo para comprobarlo. El hotel de Florencia, era una maravilla, 322 € la noche, cuando es la mitad de lo que me costó el viaje y eso que nos quedamos dos noches. En esa ciudad te tienes que dejar una pasta en museos, pero merece la pena completamente, ver obras de Miguel Ángel como el ángel que pintó con 4 años en el cuadro de Domenico, los pelos de punta. Por supuesto, no puedes pasar por Florencia sin ver a “El David” de Miguel Ángel.

Otras de las maravillas de Florencia es la arquitectura de la Catedral, aquella de tres colores de mármol blanco, verde y rosado.

También podemos ver la Puerta del paraíso en el batisterio de San Juan de Lorenzo Ghiberti.

Partimos hacia Roma, pasando antes por Siena y San Gimignano, ciudades medievales. Roma, la reina de Italia, merecedora de ser capital. Historia en todas las esquinas de las calles, en cada fuente, en cada alcantarillado. Destacando de ella, la Plaza de Venecia, el Coliseo, las catacumbas, la Plaza de San Pedro, etc. Me faltarían horas para contarlo todo con detalles. Como anécdota vivimos la final de la Eurocopa España-Alemania en la piscina de hotel, con un grupo de alemanes, la mejor final de mi vida sin dudarlo.

El Vaticano, el país más pequeño y rico del mundo, increíble que el mundo pase hambre, si los religiosos mostraran caridad no se sabría que es eso, porque allí hay puras riquezas. La capilla Sixtina, que decir, pues ni idea no hay palabras, simplemente una reflexión, que cojones tuvo Miguel Ángel para tirarse 4 años tumbado pintando un fresco de 20,7 m de alto y 13,4 m de ancho a una altura vertiginosa, haciendo algo que no quería, puesto que todo el mundo sabe que su gran pasión era la escultura y no la pintura, aunque pintaba como un Dios.

La gran protagonista de la Basílica de San Pedro es sin duda, “La Piedad” del gran Miguel Ángel. Otra gran escultura de este mismo artista es el Moisés, aunque no recuerdo en que iglesia esta, recuerdo que comparte protagonismo con la reliquia de las cadenas de San Marco. Seguro que me dejo millones de cosas en el tintero.

Lo mejor de lo mejor y de lo mejor lo superior es la Fontana di Trevi.

Dicen que si tiras monedas volverás a la ciudad. Para asegurarme tiraba monedas cada vez que  pasaba y tenía centimillos, que no falte, yo quería volver. (Ojalá lo comparta algún día con un personajillo  😉 ).

Os aconsejo que si queréis ver con profundidad Roma, paséis unas tres semanas, yo estuve tres días y lo que vi, lo hice corriendo y con prisas y no lo vi todo.

La bebida carísima, creo que se aprovechan por el calor que hace, la comida barata si se trata de pizza. Restaurantes carísimos. Menú diario:

Solo espero que después de este post os entren ganas de ir, de visitarla. Hay mucho más, puesto que no lo he puesto todo, pero es la mejor experiencia que he tenido en mi vida, algo que no cambiaría por nada. Si habéis ido espero que estéis como yo, con ganas de VOLVER.

Ayuda Divina.

Posted in Famoseo, Fuga De Dientes with tags , on 30 mayo, 2010 by TecniMan

Fuga De Dientes no para de recibir correos de felicitaciones en la redacción, pero uno de ellos me sorprendió bastante ya que viene del mismo Vaticano, si señor contamos con el apoyo del señor Benedicto XVI y por tanto del todo poderosos.

Nos comunico que le encantaria respartir ostias entre los desdentados.